viernes, enero 18, 2008

CRÍTICA: DRÁCULA de Pascal Croci & Françoise-Sylvie Pauly

Después de la lectura de este bello volumen sobre la enésima vez que se adapta la obra homónima de Bram Stoker, sólo puedeo referir que esta adaptación me ha parecido tremendamente original, bella a la vez que extraña, de rigurosa adaptación a la vez que libre, donde la maestría de Croci se hace palpable en cada una de las viñetas en que se compone esta historia.

Recordemos que este volumen recoge los dos en los que está dividida esta obra en su edición francesa a cargo de Editions Emmanuel Proust, y, como muy bien explica el mismo Croci, era su intención presentar previamente la historia del verdadero Vlad Tepes, a partir de la investigación de un erudito de apellido Stoker, allá por 1888 (alusión clara a Bram Stoker, escritor irlandes creador de Drácula, donde Croci nos da a entender que Stoker estuvo ya investigando sobre el personaje histórico una decada antes de escribirlo), para contarnos la parte histórica verdadera de este mítico personaje, para así, a continuación en un segundo volumen, empezar la adaptación que Croci y Pauly realizan de la obra maestra que es el Drácula de Stoker.

Por lo tanto, partimos de la base que este cómic con el que nos enfrentamos, publicado por la Editorial Norma, está compuesto por dos partes claramente diferenciadas, una la del Drácula histórico y otra la del Drácula ficticio, como muy bien se ha indicado en el párrafo anterior. Y, a su vez, esta segunda parte está también dividida en varias subpartes, según sea el personaje que relata la historia, siempre en primera persona (Jonathan Harker, Mina Harker, Doctor Van Helsing).

La primera de las partes, narrada en primera persona en boca de la esposa de Vlad Tepes, Cneajna, Princesa de Transilvania, a propósito de la redacción de su testamento, nos intenta explicar los orígenes de Vlad Tepes (Vlad Drâculea o Vlad el Empalador), Vlad III de Valquia, príncipe valaco del siglo XIV, del cual, como ya hemos dicho, Bram Stoker se inspiró para que se reencarnara en su personaje de Drácula, y relata una visión personal de lo que pudo ser la vida y leyenda del "Empalador", con una recreación historia a la vez que ficticia, sobre todo por los motivos, causas y reacciones que movían a este príncipe para hacer lo que hacía en nombre de no se sabe bien quién. Si por algo se caracteriza esta primera parte, aparte de intentar explicar las acciones de Tepes, es por mostrarnos la tremenda crueldad del personaje con unas primeras páginas representando por lo que fue conocido y odiado, y que ha llegado hasta nuestros días: los empalamientos que infligía a sus enemigos, tanto hombres como mujeres, niños como ancianos. Una crueldad que se palpa en cada una de las ilustraciones de Croci, tanto en las primeras páginas como en las siguientes.

La segunda parte está narrada en boca de los protagonistas del Drácula de Stoker, como si cada uno de los diferentes personajes que conforman la historia escribieran su diario y nos lo leyeran, para conocer los acontecimientos que iban sucediendo tanto en Transilvania como en Inglaterra, describiendo al detalle viajes, estancias, paisajes, lugares, acontecimientos acaecidos...

En esta adaptación libre hay que destacar la manera que han elegido Pauly y Croci para enfrentarse y desarrollar la narración de esta historia de ficción. El personaje principal, el conde Drácula, el cual da nombre a la novela, no aparece nunca físicamente, no se le ve ni rostro ni cuerpo, sólo se sabe de su presencia por lo que dice y por lo que se intuye mediante sombras que son proyectadas sobre paredes y muros como si de una película expresionista alemana fuera, lo que nos deriva a esos magníficos juegos de luces y sombras que podíamos ver en el Nosferatu de F. W. Murnau.

Tanto Jonathan, Mina o Van Helsing, tienen su porción de protagonismo, nos describen sus diferentes visiones sobre lo que acontece, sus problemas, sus dudas, sus preocupaciones, sus acciones, todo girando entorno al siniestro personaje que es el conde Drácula, el Príncipe de los Cárpatos. Pero, al contrario que sucede con el relato histórico, esta segunda parte carece de la violencia intrínseca que caracteriza la primera.
El palabras de Croci: "Los límites de un medio como el cómic meobligaron a cortar ciertos pasajes y a realizar una selección draconiana, de manera que algunas frases son urilizadas en contextos diferentes".
Como cusiosidad decir que Croci añadío a sus dibujos los que hizo Pauly, y que son los que ejecuta Mina en Whitby, cuando arranca su diario sobre los acontecimientos sucedidos.

Las composiciones durante toda la obra son magníficas, como si de verdaderos cuadros paisajísticos se tratara, con unas tremendas vistas de pájaro y magníficas perspectivas de paisajes nevados y tormentosos, ruinas góticas o clásicas, que nos hacen reflexionar que Croci se inspiró totalmente en todo el Romanticismo del siglo XIX, imbuido de un revival neoclasicista o neogoticista, tanto alemán, francés como inglés, con esos paisajes que un Turner, un Constable y sobre todo, un Friedrich eran capaces de captar y transmitir, donde el verdadero protagonista era el paisaje, duro, agreste, salvaje, tormentoso, "romántico", y donde la figura humana era un objeto más dentro del paisaje y la composición, resaltando aún más si cabe la magnificencia de la escena a tratar y contemplar. Y esto mismo vemos en los paisajes nevados y tormentosos de Croci, que nos transmiten esa vastedad que provocan belleza a la vez que temor. Como nos dice el autor, para captar esos ambientes tuvo que hacer varios viajes a Rumanía como a Inglaterra, impregnarse de los lugares concretos donde se desarrollaba la trama de la novela.

Uso magnífico de colores pasteles fríos y apagados que dan muestra del escalofrío reinante, y acorde a paisajes helados, nevados y agrestes que pueblan Transilvania, o húmedos, brumosos y enigmáticos que caracterizan a Inglaterra.

Ese olor a muerte que impregna cada una de las estatuas que hacen compañía y vigilan a los muertos en sus tumbas y mausoleos de los cementerios transilvanos e ingleses, parecen tomar vida como si el escultor que las ha cincelado les hubiera insuflado la vida que carecían los que estaban enterrados. Como si el alma del difunto hubiera transmutado en un alma de piedra que provoca el nacimiento de una nueva vida fría y pétrea.

Para concluir, recomendar esta lectura que, aunque pueda ser una visión particular de un autor como Croci (ésta vez acompañado de su inseparable Pauly) de una obra cumbre de la literatura de terror, tiene ese regusto que consigue atraerte, puede que por sus personajes amanerados, por su ambientación fría y tenebrosa, por sus magníficas vistas panorámicas, su toque cruel a la vez que sensual, su languidez a la vez que su vigorosidad, por ser influenciado por numerosas fuentes (La marca del vampiro de Browning, El baile de los vampiros de Polanski, Drácula de Coppola, etc.), tanto visuales como escritas, no sé, un montón de características y sensaciones que hacen que me haya gustado esta obra, dejando a un lado si su adaptación ha sido fiel o no al original, tanto el ficticio como el histórico, y que me incita a querer leer más obras de este autor, empezando, por ejemplo, por su Auschwitz, publicado tiempo ha por la misma editorial.

Un saludo cordial.

7 comentarios:

Jaime Sirvent dijo...

tiene una pinta espectacular, me he quedado maravillado con las ilustraciones.

EduXavi dijo...

Efectivamente Jaime, si por algo se caracteriza Croci es por el amaneramiento de sus personajes, que da a la composición un claro regusto romántico, y por las magníficas panorámicas de sus paisajes que evocan la grandeza y vastedad de la naturaleza.

Consu dijo...

Muy buena crítica, te felicito. Sin embargo, tengo sentimientos encontrados respecto del cómic. Lo compré y leí, pero no me gustó tanto. Me gustó mucho estéticamente, es muy chulo, pero la narración no me gustó para nada. La historia se hace mu difícil de seguir. A veces volvía atrás porque pensaba que me había saltado páginas, pero era porque salta de un capítulo a otro sin terminar bien un tema, sin cerrar bien un punto. Si no fuera porque conozco la historia, me hubiera perdido muchas veces. Si alguien no ha leído la novela no entendería la historia.
NO es mala, pero me pasó eso, es muy inconexa. La compré porque me atrajeron las ilustraciones y pensé que era como el libro, pero me llevé una desilusión.

EduXavi dijo...

Tienes toda la razón Consu de que es una adaptación atípica de la obra de Stoker, pero ya desde el primer momento Croci intenta aclarar que ésta es una interpretación libre y personal del personaje, modificando aspectos de la obra y aportando un contexto histórico que ésta no tenía. Pensemos que para el que haya leído la obra seguro que encuentra inconexiones por doquier, pero, como muchas veces ocurre, es una adaptación al cómic por lo que hay que reducir texto para no hacerlo interminable (según la extensión del cómic, claro está), así como es una adaptación personal del autor que, partiendo de sus amanerados dibujos, ya da pie de que al lector quizá no le cuadren los personajes tal como los ha imaginado leyendo la novela. Y, sí, a veces cuesta de seguir, pero al ser una obra universal que casi todo el mundo conoce de una u otra forma, creo que Croci ya contaba con ello a la hora de abordar esta particular adaptación de Drácula.

Consu dijo...

Claro... entiendo que tiene que ser más corta y que es una adaptación libre... sólo hubiera deseado que hubiera conectado mejor un capítulo de otro, por más que sea una novela que todos conocen... pero en fin... gracias por responder

randall salgado dijo...

a donde rabos le doy clip para descargar?

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Suscribo todo lo que dices. La narrativa falla. Si no conoces la historia no te enteras de nada. Eso sí, las ilustraciones preciosas.